Siempre odie usar maquillaje, toda mi vida preferí
el estilo natural sin importar las críticas, quizá de vez 
en cuando delineé mis ojos y usé labial únicamente para 
eventos especiales, pero nada más. Por mucho tiempo
sostuve que la belleza es mejor al natural.
Quién me viera ahora, aquí inmóvil dejando que el 
maquillista haga su magia, no puedo quejarme, después de todo
debo estar presentable para la familia y amigos, además la velada
sera larga, todos querrán verme por última vez antes de mi funeral.

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