El amor es una necesidad afectiva que todo ser humano requiere en cierta forma para vivir, dado que amar también es parte de socializar. Según el psicólogo Abraham Maslow (1908-1970) el hombre debe satisfacer ciertas necesidades para poder llegar a la autorrealización, una de ellas es precisamente la de amar y ser amado, además de ser uno de los pasos para el ciclo de la vida.

Existen diferentes tipos de amor; el propio, hacia otra persona, el fraternal y el carnal, entre otros. A nivel social un individuo no puede crecer sin afecto, tiende a relacionarse con otro humano sin importar si es de forma constructiva o destructiva con tal de poder entablar una relación que satisfaga su necesidad de afecto.

En realidad el sentimiento amoroso nace de todo un proceso bioquímico, puesto que durante el enamoramiento hay tres factores importantes. La lujuria, que nace al contacto visual con el objeto del deseo, en este punto el cerebro libera sustancias químicas como la adrenalina que causa una hiperexitación junto con un sentimiento de estrés agudo, después viene la atracción la cual es propia del amor, en ella se produce dopamina, norteafricana y cerotonina, un cóctel químico que hace que la actividad cerebral se asemeje al cerebro de alguien bajo el efecto de la cocaína; finalmente viene la fijación durante la cual se activa la liberación de de dopamina que produce una sensación de placer o bienestar, esta se acciona a partir del contacto físico.

Sin embargo, el amor no solo es un juego de química, también es una fuente de inspiración, durante muchos años ha servido para crear arte, muchas obras maestras fueron hechas a partir del efecto del amor; la poesía, la música o la pintura tienen plasmados los sentimientos del artista, en ellos se puede apreciar que el amor en cierta medida es parte de él.

Por otra parte la ausencia de cariño lleva a las personas a un estado de abandono, tristeza, en ocasiones también al resentimiento, por esta razón hay una búsqueda incesante por un poco de afecto, que en ciertas circunstancias puede ser contraproducente, ya que en la desesperación de encontrar amor, la persona puede terminar en una relación destructiva, tratando de autoconvencerse que todo esta bien y normalizando cualquier acto de desprecio o violencia que pudiera suscitarse.

En la actualidad se está viviendo una especie de desapego emocional y en cierto modo es consecuencia del aislamiento producto de la tecnología, es muy común encontrar hoy en día a muchas personas absortas en su celular, ya sea escribiéndose con otra gente, revisando sus redes sociales o viendo cualquier otra cosa ignorando completamente su entorno.

No es de sorprenderse que la gente sea insegura emocionalmente, que la falta de comunicación verbal vaya aumentando, que en una reunión de cualquier tipo la mayoría de los presentes este más apegado a un artículo electrónico que a una conversación interactiva con otro invitado. Es posible que sea más sencillo comunicarse con otro individuo sin tener lidiar con la incomodidad de sus expresiones o reacciones negativas.

Quizá el amor propio se ha vuelto un poco absurdo y egoísta, si bien es cierto que todos están en busca de amor y que lo necesitan, pocos están dispuestos a devolver lo que se recibe queriendo ser los únicos que reciben afecto, es en ese momento en el que la confianza del que da comienza a disminuir y el cariño proporcionado también. Idealmente el amor debería ser recíproco, darse en ambos sentidos, ser un flujo constante; cuando sólo una de las partes recibe cariño la otra empieza a resentir la ausencia y por ende comienza a buscar el afecto en otro individuo perdiendo el amor por el primero.

Es entonces que continúa la búsqueda por sentirse amado, pareciera que nunca se puede llegar a una estabilidad en ese sentido, sin embargo puede tener duración en algunas ocasiones, cuando dos personas tienen amor mutuo en un flujo constante y recíproco.

En conclusión, las personas siempre tienen necesidad de amar y ser amado por la simple sensación de bienestar y aceptación, también por que es parte del crecimiento emocional que el ser humano necesita para llegar a la tan deseada autorrealización.

Ingrit Abigail Contreras

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